Terapia Distal y el tratamiento del estreñimiento infantil

¿El tratamiento del estreñimiento con Terapia Distal es el mismo para todos los niños?

Para poder establecer un tratamiento más efectivo para el estreñimiento con Terapia Distal, es mejor diferenciar al bebé del niño para poder definir la disfunción y su tratamiento.

¿Por qué es conveniente clasificar a un niño por su edad a la hora de valorarlo?

Porque el sistema digestivo del niño va cambiando al mismo tiempo que va creciendo y, sobre todo, también lo hace su alimentación, por lo que el estreñimiento (y por ello su tratamiento) variará en función de la edad del niño.

De hecho vamos a hacer la separación de ambos en los siguientes grupos:

Tres meses después del momento en el que empiezan andar, es decir, de 0 a 3 meses.

Dentro de este grupo, también podremos observar una diferenciación que no es nada fácil de hacer, pero intentaremos aproximarnos todo lo posible. Por un lado, tenemos a bebé de hasta 3 ó 4 meses que se pasa el día empujando y haciendo ruiditos, intentando realizar deposiciones y que no es capaz de hacerlo hasta pasados 5 ó 6 días. A estos bebés se les suele estimular para que puedan evacuar todo lo posible sin que pase más tiempo. En estos casos la diferencia principal reside en si el bebé está molesto, incómodo, está inquieto, no duerme bien… 

Hay lactantes que no necesitan defecar todos los días, o que en diferentes cortas etapas de la lactancia no lo hacen todos los días. Existe el criterio de que una vez que pase de los 3 ó 4 días, hay que ir pensando en ponerle solución, sobre todo al bebé que hemos comentado en primer lugar: el bebé que está inquieto, haciendo fuerza y ruditos.

Después tendremos al bebé de entre 4 y 12 meses que realiza deposiciones cada 5 ó 6 días.

Según va pasando el tiempo, el aparato digestivo madura y su función se normaliza. Si dejamos de achacar el estreñimiento a factores propios del proceso madurativo y a que el bebé sólo se alimenta de lactancia materna, en cuanto empiezan con los cereales o con la carne, fruta y verdura, las heces toman otra consistencia y el trabajo intestinal empezará a realizarse a partir de “sólidos”. Todo empieza a cambiar, desde el aliento del niño hasta el olor de las heces. Es en este periodo en el que podremos considerar con más claridad si el niño está estreñido o que sencillamente no necesita evacuar con cierta asiduidad.

El niño empieza a andar por sí solo.

En el segundo grupo, el de los bebés que ya llevan andando, al menos 3 meses, y de ahí en adelante, deberíamos considerar dos aspectos fundamentales:

  • El primero sería el dolor que sienten en el momento de emisión.
  • El tiempo transcurrido entre la última vez y la siguiente.

Existen muchos componentes en relación al estreñimiento, entre ellos está el componente genético, el alimentario, el de la falta de movilidad y el de la falta de hidratación, en todos ellos la motilidad peristáltica intestinal se ve alterada. Todos estos factores tienen que ser tenidos en cuenta a la hora de valorar y tratar a un niño.

El niño que ya lleva al menos 3 meses andando solo, hasta el niño de 10 años.

La diferencia de este niño con respecto al resto es que es un niño que ya produce un movimiento de marcha generando un cinética visceral en el momento de la marcha, de manera que las serosas (envolturas y tejido de sostén de las vísceras) generan una fricción y una estimulación constante a nivel digestivo.

Tratamiento para solucionar el estreñimiento infantil con Terapia Distal.

El tipo de técnicas que se utilizan en los casos de estreñimiento están relacionadas de forma estrecha con la Osteopatía Infantil Visceral y también con la estimulación de los movimientos peristálticos intestinales (movimientos involuntarios propios del colon).

El trabajo realizado con Terapia Distal consiste en la realización de fricciones de carácter estimulante, movilizaciones, bombeo y remociones para la estimulación directa en los diferentes tramos del colon, y movilizaciones del paquete abdominal para generar un deslizamiento de las vísceras en relación a sus envolturas y su tejido de sostén.

El objetivo de estas maniobras es estimular los diferentes movimientos involuntarios de las vísceras y potenciar el impulso peristáltico del colon.

En la mayoría de los casos, el efecto del tratamiento es casi inmediato, liberando así al niño de esa situación tan incómoda.