Las Causas de los Cólicos del Lactante

Profesionales del ámbito de la salud han investigado este problema y no han definido una única causa. En general se relaciona con problemas gastrointestinales, posiblemente con el tipo de alimentación del lactante, pero también se atribuye a situaciones de nerviosismo debido a causas ambientales o al propio temperamento del bebé. Incluso se relaciona con el peso del recién nacido: Los bebés con menor peso tienen más posibilidades de padecer este tipo de cólico, aunque hay que decir que se han tratado bebés que han nacido con un peso de cuatro kilos y cuatro kilos y medio, y también han sufrido de cólicos agudos.

Muchos pediatras resumen las causas del cólico del lactante de la siguiente forma:

  • El bebé puede tener reflujo. Es importante saber que el reflujo no patológico también puede ser tratado con Terapia Distal, pero no sucede lo mismo con el reflujo patológico (que debe ser inmediatamente derivado a un especialista, de ahí la importancia del seguimiento médico del bebé).

  • El bebé puede tener gases y no es capaz de expulsarlos. Este problema también puede ser tratado con Terapia Distal. Sin embargo, en estos casos la nutrición y la alimentación infantil es muy importante (tanto si es un bebé de pecho o de biberón) y es el pediatra el que tiene que hacer el seguimiento del pequeño paciente.

  • El bebé necesita atención afectiva. Tanto si sufre de cólicos como si no, muchos bebés necesitan atención mediante el contacto directo con sus padres, y por este motivo lloran y tratan de llamar la atención. Terapia Distal también da herramientas para estimular ese contacto y hacer que el bebé se sienta mejor.

La Inmadurez del Sistema Digestivo del bebé.

La situación de un bebé con cólico del lactante se debe, efectivamente, a su proceso madurativo y que no realiza bien la fisiología de la digestión: cuando un bebé está con cólico del lactante los movimientos naturales e involuntarios de las vísceras que se encargan de hacer la digestión, no lo hacen de manera organizada y rítmica. Todas y cada una de las estructuras que componen el aparato digestivo, poseen un movimiento involuntario y rítmico que variará sutilmente en función de lo que esté haciendo en ese momento.

El estómago posee un movimiento fisiológico, el hígado también, aunque diferente al del estómago y lo mismo sucede con el intestino delgado y grueso, en partes concretas como el cardias con el ciego. Todas estas estructuras tienen que moverse de tal manera, que la suma de todos los movimientos formen un ralentí constante que será el que haga que la digestión sea posible. A esto habría que sumarle la función motora que aporta el diafragma y por supuesto la función nerviosa, de la que se encarga el nervio neumogástrico, X Par Nervioso Craneal.

Por norma generla, los cólicos se consieran una patología no grave o, en cualquier caso, un trastorno fisiológico que desaparece cuando el bebé crece y su sistema digestivo madura, pero ¿pueden tener los cólicos alguna consecuencia en el bebé?